Y es que, olvidar a quien se quiere no es fácil. Ni tampoco hace bien.
Porque cuando amas, amas a todas horas y en cada segundo y dejar de
hacerlo, es imposible. Es gracioso ver, como todo el mundo llora por
alguien a quien quiere. El amor tendría que ser perfecto y no dar
lágrimas, pero no es así. Y también eso, duele. Echar de menos algo que
has tenido no es malo, pero te va matando poco a poco. Echas de menos su
cara, su sonrisa, el poder verle o hablar con el todas las tarde, a el
principalmente. Pero no sirve de nada porque nada volverá a ser como
antes porque las segundas oportunidades solo son para las películas y no
para la vida real. Supongo, que como todo, es dejar que el tiempo pase y
sonreír aunque tu corazón llore. Un día estarás caminando y recordaras
los momentos vividos o, olerás su olor y se te caerá el mundo. Y
siempre, cuando creas que esta olvidado, lo veras y tu corazón, sin
pedir permiso si quiera, volverá a latir. Porque el amor no entiende de
leyes o de normas simplemente, ocurre. Una reacción química dicen. Es
algo que no se puede definir porque cada persona ama de una forma
distinta. A veces es precioso estar enamorado, todo a tu alrededor te
sonríe. Pero otras, da asco y desearías no hacerlo. Todo el mundo dice
que es mejor poner tierra de por medio pero nadie se da cuenta que lo
único que deseas es verle, ver su sonrisa, ver que te mira, ver que le
sigues importando. Pero nada vale la pena ya. Porque cuando algo acaba,
acaba. Y no hay vuelta atrás. Te echo de menos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario